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Bang Your Head 2019

Balingen, Alemanya
Fotos: Tine Gennaio, Paul Bossenmaier

L'ecosistema de festivals estivals no es nodreix només de les grans cites que tots podem tenir al cap. Existeixen certàmens molt més còmodes pel visitant, de mida mitjana i amb bons cartells que poden fer igualment, o en major mesura les delícies de qualsevol seguidor de l'escena del heavy metal. De fet, s'han constituït en una mena d'associació per aglutinar esforços en alguns sentits i de la que forma part el Leyendas del Rock estatal. Segurament un dels països amb més certàmens d'aquestes característiques sigui Alemanya i un del més reputats el Bang Your Head. A Simfonia Metàl·lica no deixem passar l'oportunitat en els darrers anys d'assistir i aquest 2019 no ha estat una excepció. Després de perillar la seva continuïtat com vam fer avinent en les cròniques del 2018, i explicar el que allà va passar el 2017 i 2016 el nostre company Víctor M.Lera ens trasllada la seva experiència d'aquest 2019, com sempre en versió original tal com ha estat redactat ja que per molt que siguem una web en llengua catalana no som ultres) en una de les poques o única crònica del festival (no tenim notícia de cap altra) no tant sols d'un mitjà català sinó de tot l'estat.

Dijous 12 de juliol

El festival Bang Your Head!!! celebró su vigesimocuarta edición con un éxito rotundo. A lo largo de la pasada edición se mostró abiertamente el problema que corren algunos festivales de tamaño pequeño y mediano, debido a la despiadada industria musical.  En la edad de oro de los festivales, no solo de Heavy Metal, la competencia es feroz, y muchos de ellos, ya sea por tener una fuerte empresa cubriendo las espaldas o por las abundantes cantidades de dinero público, tienen la partida ganada. Otros, independientemente de su trayectoria y tradición, tratan de sobrevivir en un terreno de juego muy diferente a cuando comenzaron y crecieron. Por suerte Bang Your Head!!! Obtuvo una gran respuesta por parte del público. Si en la edición anterior se notaba un menor número de gente, este año todo ha vuelto a la normalidad. Al menos esa es la impresión que me llevé.

Tal es así que en el propio festival se anunciaron nueve bandas para el vigesimoquinto aniversario, el cual se celebrará entre los días 16 y 18 de Julio de 2020 (supongo que añadirán un Warm Up Show el 15 como es habitual). Dichas bandas son TANKARD, KISSIN’ DYNAMITE, UNLEASHED, RAGE, HEATHEN, MEMORIAM, LEATHERWOLF, WINTERSTORM, SKULL FIST y SPACE CHASER. Como siempre, variedad y calidad. A estos nombres hay que añadir el de HARDCORE SUPERSTAR, los cuales volvieron a tener problemas en su visita a Balingen, y tuvieron que actuar fuera del horario asignado y escenario asignados.

No fueron los únicos en sufrir para llegar al festival. Lo nuestro fue de traca: imagina que subes a un avión y éste no puede volar porque no cierra la puerta. ¿A que da para chiste de Eugenio? Pues a veces pasa en la realidad. De esta forma tan excepcional comenzaba mi duodécima aventura en el festival alemán Bang Your Head!!!. Una duodécima aventura que fue positiva, como siempre que piso este festival. Cierto es que le tengo un cariño especial, pero la organización sigue estando perfecta en todo. No necesitan añadir nada más. La infraestructura cubre con creces todas las necesidades a lo largo del fin de semana. Incluso esta edición, con algunos problemas climatológicos bastante serios, se salió adelante de una forma sobresaliente. En esta edición no he acudido al Warm Up Show. Cierto que es un concierto fuera del margen del festival, aunque suele ser garante de buenas actuaciones. Por incompatibilidades de agenda no pude ir, pero estoy seguro que regresaré para el vigesimoquinto aniversario del festival. O eso espero. También esperaba tener esta crónica bastante antes, pero no siempre uno puede con todo lo que tiene asignado. En este caso, debido a circunstancias excepcionales, y por lo cual os pido disculpas, está publicada con bastante retraso.

Dicho esto, queda hablar de las bandas, siempre las principales protagonistas de los festivales, al menos para mí. Digo para mí porque uno escucha y lee cosas que ocurren en muchos festivales, independientemente del estilo musical, que pone en duda lo afirmado sobre el protagonismo en los mismos. Supongo que me hago mayor y no me adapto a los nuevos tiempos. Tras todo el desaguisado del viaje por fin llegamos al Messegelande de Balingen, ese recinto que parece hecho a la medida del festival. La jornada la comenzaban STORMWARRIOR y SORCERER, dos de las bandas que más ganas tenía de ver. Los primeros, porque les adoro desde que publicaran su primer disco, y los segundos porque nunca les había visto. Bien, gracias al problema que comento al principio del artículo, llegamos muy tarde al festival, por lo que nos quedamos con las ganas.

Un festival que ya había comenzado, y los noruegos AUDREY HORNE daban los últimos coletazos encima del escenario principal. Era momento de situarse dentro del recinto y comprobar que todo seguía como siempre: la gran variedad de puestos de comida, el Metal Markt, diversos puestos de merchandising, la carpa de la fundación Souls of Rock, e incluso, la ya clásica grúa válida para vigilar el recinto. Me sorprendió el gran número de efectivos de la policía, cosa que siempre es de agradecer. Desconozco si había algún tipo de alerta de seguridad, pero el número de agentes me pareció muy superior a otras ediciones. La seguridad siempre debe ser lo primero.

La lluvia hizo su aparición a lo largo de muchos momentos de la primera jornada, entre ellos durante el siguiente concierto, el de los alemanes BRAINSTORM. Pero eso no hizo mella en la banda de Baden-Württemberg. La parte positiva es que no afectó en absoluto al desarrollo normal del festival, como ocurrió al día siguiente. La parte negativa es que termina siendo incómoda, y hace que los conciertos junten un menor número de asistentes, cosa que siempre desluce una actuación. Como decía, Brainstorm ya estaban en el escenario principal. Habitualmente es una banda que cumple con creces y en Balingen no hicieron una excepción. Por un lado, me sorprendió muy gratamente la imagen de la banda, yendo todos vestidos con pantalones negros y camisas blancas. Si de algo había pecado esta banda en el pasado era de no cuidar su imagen, aunque es cierto que nunca lo han necesitado. Midnight Ghost es su último lanzamiento de estudio, y fue el gran protagonista del repertorio. Devil’s Eye abre el disco y también fue el elegido para abrir el concierto, seguido del clásico Worlds Are Comin' Through. Tras el buen comienzo siguieron con Shiva's Tears y llegó el momento de enlazar dos temas de su último disco: Revealing the Darkness y Jeanne Boulet. Quizás deberían haber intercalado algún clásico, más teniendo en cuenta las limitaciones de tiempo. All Those Words recibió una gran respuesta, quedando claro que mi planteamiento no estaba muy desencaminado. The Pyre le siguió, encaminando hacia el final, donde sonaron Firesoul y Ravenous Minds, dando por concluido un concierto al que le faltó dinámica y algún tema más acelerado. BRAINSTORM tienen la suerte de haber compuesto temas muy buenos y variados, y conservan, sin lugar a dudas, un gran directo, pero siempre se agradece que los conciertos sean más intensos, o al menos, no tan densos. Buen concierto, que nadie me malinterprete, pero pueden hacerlo mucho mejor.

Los que no pueden hacerlo mejor son THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA. Aquel proyecto que nació hace 8 años, no sé si como parodia o con vistas a un encajar en futuro revival, vive su momento de gloria. Los dos últimos discos de estudio, Amber Galactic y Sometimes the World Ain't Enough, les han puesto en camino a alcanzar el éxito absoluto. Sin duda se han convertido en uno de los proyectos con más puntos para triunfar a gran escala en un futuro a corto plazo. Para ello lo tienen fácil: seguir publicando discos de gran calidad, que suenen frescos, y seguir dando conciertos como el de esta tarde en Bang Your Head!!! Cierto que la presencia en forma de Fundación Tony Manero, coristas incluidas, no da muy buena espina, pensando que todo va a terminar como parodia. Contrariamente a lo imaginada, la banda suena a las mil maravillas. Desde el inicio con Sometimes the World Ain't Enough, siguiendo con Living for the Nighttime o con Midnight Flyer. Rápidamente desaparece el fantasma de la broma de mal gusto para aparecer el de una banda de primer nivel. Siguiendo con lo que hicieron en el festival, queda bastante claro que los discos que les han catapultado hacia el éxito son los dos últimos. Del penúltimo, además de Midnight Flyer, interpretaron Gemini y Something Mysterious. Del último, hubo tiempo para Paralyzed y This Time. Finalmente, el cierre con West Ruth Ave fue apoteósico, despejando las posibles dudas que pudieran surgir cuando los suecos aparecieron en el escenario. Una buena fiesta para comenzar esa primera tarde del festival.

La fiesta tenía que continuar con Hardcore Superstar, pero no fue posible. Su gafe con este festival no tiene fin y por diversos problemas logísticos tuvieron que intercambiar su posición con sus compatriotas DREAM EVIL, los cuales salieron como una exhalación directos a comerse el escenario, y reivindicarse. Más vale tarde que nunca. La última vez que les vi su imagen era paupérrima. Parecía la típica banda trasnochada que había ido a tocar a algún sitio a cambio de un fin de semana con todos los gastos pagados. En Balingen me encontré una banda hipermotivada, con una imagen excelente, con unos temas perfectamente ensayados, y con hambre, mucha hambre. Si siguen este camino seguro que cosecharán le éxito que se les negó en el pasado. En lo musical, pues gran presencia de canciones de su fantástico debut Dragonslayer: Chasing the Dragon, Heavy Metal in the Night, In Flames You Burn, Save Us, The Chosen Ones y The Prophecy. En medio, la genial Children of the Night, Fight You 'Till the End y la machacona Made of Metal de su excelente segundo disco Evilized. Para la traca final, The Book of Heavy Metal, el tema que les abrió las puertas al gran público y que no terminó de cuajar. Gran concierto. Me llevé el alegrón del fin de semana, sin duda. Ver a una banda con hambre encima de un escenario es lo satisfactorio que puedes ver, más allá de su calidad. Espero que continúen dando estos pasos hacia adelante y verles pronto ofreciendo, al menos, un concierto similar al visto en Bang Your Head!!!

Llegaba el momento de los segundos del cartel, SOULFLY. No os voy a engañar: la banda nunca me gustó y no domino los títulos de sus temas, por lo que tampoco os puedo dar muchos detalles del repertorio. Lo que sí os puedo contar es que me aburrieron soberanamente, al contrario de la gran cantidad de gente que congregaron frente al escenario principal. Me sorprendió este hecho ya que el sonido del grupo no encaja en el corte habitual del festival. Incluso, a simple vista, apostaría porque reunieron más público que el cabeza de cartel. Este hecho, insisto en la apreciación personal, se repetiría en todas las jornadas. Creo que la organización debe tomar nota de ello de cara a qué bandas contratar en el futuro para garantizar la viabilidad económica del festival.

Como aquello no terminada de convencerme, a pesar del gran sonido y buena actitud de la banda, me acerqué al Volsbankmesse por primera vez. Allí dentro KEEP OF KALESSIN trataba de darlo todo encima del escenario. Al igual que con la tropa de Max Cavalera, ni me gustan ni controlo de ellos, con la diferencia que Max y los suyos estaban pateando culos sin piedad mientras los noruegos las recibían sin la más mínima opción de defenderse. La situación no invitaba a quedarse, por lo que decidí salir a dar una vuelta por el recinto antes de volver a entrar en la sala y poder ver unos minutos de HARDCORE SUPERSTAR. Desconozco si hicieron el concierto completo, ya que salí para ver al cabeza de cartel del día, pero estoy por asegurar que no debido a los horarios. Aun así, el poco tiempo que les vi encima del escenario demostraron ser la misma banda imparable que, salvo excepción, hace conciertos de notable alto. La sala estaba llena, no cabía un alfiler. Quizás en 2020, si ninguna aerolínea le vuelve a jugar una mala pasada a la banda, puedan actuar donde les corresponde.

La posición de privilegio de la primera jornada estaba en manos de MICHAEL SCHENKER, y su Michael Schenker Fest, manera que tiene el rubio guitarrista alemán para darse un homenaje a toda su carrera discográfica desde sus tiempos en SCORPIONS, pasando por UFO o los diferentes momentos que ha tenido en las diversas variantes de MSG. Homenaje para él, para Ted McKenna y para Paul Ryamond, sin duda. Por delante nos esperaban dos horas y medias que a un servidor le supieron a poco. Se dejan muchos temas en el tintero de las épocas más deseadas por los seguidores de la banda, o mejor dicho, de los que justifican un viaje a un festival como este. Los temas de UFO los toca en cada gira, y los temas de Doogie White, a pesar de ser buenos, no encajan de la misma forma que los de la época de sus compañeros de escenario (especialmente Robin McAuley).  De primeras es el propio Michael quien interpreta Holiday, para luego dar paso a los otros cuatro (los dos ya nombrados junto a Gary Barden y Graham Bonnet) interpretando Doctor Doctor. A partir de ahí los cambios de vocalistas se van sucediendo, en función de lo grabado por cada uno de ellos. Así pues, comenzaron a sucederse clásicos como Into the Arena, Ready To Rock o Attack of the Mad Axeman, siempre con algún guiño al único disco bajo la etiqueta de MICHAEL SCHENKER FEST (en este caso Messin' Around). Antes de Coast to Coast hubo tiempo para hacer Armed and Ready. La segunda parte la forman Dancer, Desert Song, Night Moods y Assault Attack. No lo he dicho todavía, pero esta segunda parte es para el señor Bonnet, mientras la primera es para el señor Barden. Un Gary Barden que está justito para completar un concierto, siendo generoso. En cambio, Graham Bonnet, sin pasar por su mejor momento, se defiende con creces en directo. El que no da opción a dudas es el señor McAuley. Conserva plenamente su chorro de voz, convirtiendo clásicos como Save Yourself, Anytime o Love is not a Game en joyas en directo. Lástima no sustituyera Heart and Soul (del Resurrection) por Bad Boys. Hubiese sido perfecto, pero eso ya es tema de mi egoísmo. Llegados a este punto, probablemente el álgido del concierto, el señor Doogie White apareció en escena, interpretando varios temas de Temple of Rock y del Resurrection. Lo que estaba siendo un concierto excelente pues, no es que perdiese su buena nota, pero sí que se podrían haber intercalado mejor los temas a lo largo del repertorio. Sin duda fue el momento más difícil de la banda no por la calidad de los temas, sino por la falta de recepción de los mismos por parte del público. Para levantar lo que parecía tambalearse, quedaba la fiesta final con Warrior y su excelente interpretación por parte de los cuatros fantásticos y Rock Bottom, dejando Shoot Shoot y Lights Out para los bises. Concierto sobresaliente, que podría haber sido de matrícula de honor si se hubieran cuidado los pequeños detalles del set list.

Para cerrar el día entré a la sala de nuevo a ver el espectáculo de VISIONS OF ATLANTIS junto a la Bohemian Symphony Orchestra de Praga. Esta banda disfruta de una notable fama en Centroeuropa, pero al otro lado de los Pirineos sigue siendo una desconocida. No para mí, que he escuchado su discografía. Una vez, no voy a mentir. Sabiendo que no se encuentra entre mis gustos habituales, me acerqué a verles y lo primero que me sorprendió fue la gran respuesta del público. La sala presentaba un gran aspecto, acorde al espectáculo organizado. Y bueno, sin ser nada que me apasionara, la descarga estuvo bastante entretenida, con una banda que sabía que disfrutaba de una gran oportunidad de demostrar su valía. Llegaba la hora de ir a dormir tras un día complicado y un tanto atípico. Pero mereció la pena. Una vez más la primera jornada del festival estuvo a la altura, a pesar de probar algunas cosas nuevas. Cuando hay buena respuesta de público y las bandas cumplen con su trabajo, nos podemos ir a dormir pensando que el trabajo ha estado bien hecho.

Divendres 13 de juliol

La segunda jornada del festival prometía grandes momentos sobre el papel. Una vez más, siguiendo lo establecido en la primera jornada, el cartel era variado a más no poder. Bandas de diferentes cortes, diametralmente opuestos en lo música, daban color a un festival que sufrió el primer contratiempo por cuestiones climatológicas en muchos años. Y es que la lluvia hizo acto de presencia de forma intermitente, pero cuando apareció lo hizo de forma violenta, llegando a tener que para, por el ejemplo, el concierto de Cirith Ungol, o forzar una final un tanto abrupto del concierto de Krokus. La banda local TRAITOR fueron los encargados de abrir la jornada en lo musical. Su Thrash Metal sonó perfecto para espantar la resaca de la jornada anterior. Cierto es que les tenía que haber prestado mucha más atención, pero los tiempos son limitados para ver todo lo que puede llegar a ofrecer un festival de estas características: visitar el metal market, los diversos puestos de merchandising, las firmas, etc. Eso y cruzarte con algún conocido con el que mantener una extensa charla al que le prestas toda tu atención. De esta forma se me pasó el concierto de la banda de Balingen, y cuando quise acercarme para verles como mandan los cánones ellos se despedían.

Los siguientes en aparecer sobre el escenario fueron los neerlandeses PICTURE, banda a la que he tenido oportunidad de ver en directo en muchas ocasiones y que son un seguro sobre el escenario. Una banda acostumbrada a tocar en escenarios de bastante menor calibre que el de Bang Your Head!!!, pero a la que no le aminoró el hecho de actuar en él. Es posible que se sintieran un tanto raros al principio de la actuación, pero rápidamente se acomodaron para dar un buen recital. Su repertorio siempre se reduce a clásicos de sus discos Heavy Metal Ears, Diamond Dreamer y Eternal Dark, con algún recuerdo a su disco debut. Es curioso lo de esta banda, ya que tienen un buen puñado de canciones muy buenas en esos cuatro discos, y sin ser una banda de una sola canción, algunas de ellas dan la sensación de eclipsar al resto en directo (en cuanto a reacción del público se refiere). Heavy Metal Ears, Eternal Dark o Unemployed parece que no dejan lugar a otras tan geniales como Night Hunter o Bombers.

Tras la correcta descarga de Picture llegaba el turno de una de las bandas que estuvo llamada a liderar la escena del Heavy Metal europeo en el siglo XXI y que, por diversas circunstancias, no parece que al final consigan ese objetivo. La principal causa es, sin duda, su directo. Esto, que probablemente el lector ha leído en decenas de ocasiones, sigue siendo el talón de Aquiles de la banda. En Balingen vimos una versión mejorada de ENFORCER en directo. Bueno, realmente vimos dos. La buena, que los medios tiempos y las canciones del último disco las interpretan de una forma más acertada, cosa que es de agradecer. La mala, la de siempre, que cada vez que atacan con un tema acelerado, el cúmulo de ruido crece exponencialmente. Era la primera vez que veía a la banda en esta gira de su último disco titulado Zenith, el cual, bajo mi punto de vista, tiene algún momento brillante y mucho desgaste compositivo. Quizás la banda esté agotada y necesite un parón. O ayuda externa, cosa que han recibido hasta los más grandes de la escena. El comienzo con Die For The Devil y Searching for You fue correcto. La banda sonaba equilibrada, pero al llegar a Undying Evil volvían los fantasmas del pasado. Con From Beyond y Zenith of the Black Sun recuperaban la compostura, la cual perdían con Live for the Night, Mesmerized By Fire y Scream of the Savage. Una montaña rusa, una de cal y otra de arena… No había forma de mantener una línea en la ejecución de los temas. Para el cierre dejaron tres de sus mejores canciones, como son Take Me Out Of This Nightmare, Destroyer y Midnight Vice. No había forma de volver al inicio. Se había cruzado el punto de no retorno y la joven banda consagrada en estudio nos deleitaba con otra de sus malas tardes. Al menos en esta ocasión tuvimos algunos momentos donde sonaron bien, pudiéndoles disfrutar mucho. Ojalá algún día pueda escribir que he salido de un concierto de ENFORCER donde se han trabajado mucho el directo y suenen como la banda se merece.

Llegaba el turno de EKTOMORF. La banda húngara pisaba Balingen por cuarta vez. No entiendo las razones, ya que ni congregan un gran número de público ni encajan dentro del sonido habitual del festival. Ni en mis gustos, para qué engañarnos. Lo intenté, al igual que con SOULFLY la jornada anterior. Y sí, es cierto que EKTOMORF suenan potentes y su líder Zoltán Farkas es un torbellino en el escenario. Pero no me gustan, y tras varias canciones (no voy a decir el tópico de suenan todas iguales) decidí que era el momento de coger fuerzas para lo que se nos venía encima. En lo musical y en lo climatológico.

Con BEAST IN BLACK recuperé mis ganas de seguir viendo conciertos. Supongo que el bocadillo de turno y una cerveza siempre ayudan. El caso es que no había tenido oportunidad de verles en directo, a pesar de gustarme sus dos discos. Las conclusiones de mi primer contacto fueron sensaciones encontradas. Por un lado, su cantante Yannis Papadopoulos tiene un gran poderío, además de defenderse de una buena forma como líder de la banda. Por otro lado, admiro los buenos músicos que son, especialmente Kasperi Heikkinen. Pero no todo es positivo. La banda suena demasiado floja en directo. Sus guitarras están aún más bajas que en estudio y desluce mucho la actuación. Además de ese detalle, dan la imagen de no estar interpretando todo en directo. Suena todo demasiado enlatado como para ser real. Sin duda, fueron de los grandes triunfadores del día en cuanto a respuesta del público. Su repertorio fue un repaso de sus dos discos de estudio, Berserker y From Hell With Love. Comenzaron con Cry Out for a HeroEnd of The World y Unlimited Sin, para luego regresar a su debut, con Beast in Black, Eternal Fire y Born Again. Para la recta final dejaron Sweet True Lies, la que da título a su segundo larga duración, Blind and Frozen y End of The World. De esta forma cerraban por todo lo alto su actuación, despejando las dudas en la mayoría de los asistentes, y creándoselas a un servidor. Veremos si en futuras ocasiones se despejan esas incógnitas.

Lo de CIRITH UNGOL fue épico. Sí, pienso que si el concierto se hubiera celebrado en la sala y en horario nocturno podía haber acompañado mejor, pero nos hubiéramos perdido la descarga bajo negros nubarrones y una lluvia torrencial que obligó a parar la actuación. La huida en busca de refugio fue generalizada. La tromba de agua era espectacular, teniendo que hacer lo imposible la organización para sacarla del escenario o de las carpas que pueblan el recinto del festival. Por suerte todo quedó en una anécdota, pero tal y como se puso aquello hubo un momento que llegué a pensar en la cancelación total del festival. Por suerte el ánimo no decayó y se pudo continuar con normalidad. Comenzaron con Atom Smasher y siguieron con I’m Alive. Al ser la tercera vez que les veía, no me sorprendieron, ya que conocía de sobra como se las gastan los californianos en el escenario. El concierto continuó con Join the Legion, Blood and Iron, Black Machine, y, probablemente, su clásico más conocido: Frost and Fire. Para la traca final dejaron King of the Dead, Cirith Ungol y Paradise Lost. La banda sonó mucho más rodada que la primera vez que les vi, cierto, pero en apenas una hora no pueden desplegar todo el potencial que tienen en estudio. En la próxima edición del Keep It True, donde cerrarán las dos noches, tendremos opción de desquitarnos de este concierto reducido.

Finalizado el concierto de Cirith Ungol, según el horario inicialmente previsto tenía unos quince minutos para echar un ojo a una de las últimas sensaciones del Thrash Metal alemán: DUST BOLT. La realidad fue muy distinta debido al retraso provocado por la lluvia y la cabezonería que tiene uno de ver a los de Ventura siempre que puede. Así, en esta situación, apenas vi un par de minutos a DUST BOLT sobre el escenario cubierto. La sensación fue de pura intensidad, puro Thrash Metal. Y sí, lástima no la pudiera ver completa, porque apenas me dio tiempo en centrarme en el concierto.

Los suecos DARK TRANQUILLITY tenían la ocasión de reivindicarse una vez más sobre el escenario. Y una vez más lo hicieron. Habían pasado 9 años desde su última visita, que además fue en la sala, y los de Gotemburgo querían su posición en el escenario grande, donde le corresponde. No ha pasado más de un mes desde la última vez que les había visto, en el festival Rock The Coast, y la actuación fue prácticamente igual. En esta ocasión no sonaron de una forma desastrosa (tengo entendido que los problemas de sonido en Fuengirola se han repetido en más festivales), aunque no disfrutaron, al menos al principio, de la potencia necesaria. Nunca he dudado de la profesionalidad de la banda, pero estos detalles les puede restar credibilidad de cara al futuro.

Con KROKUS llegaría uno de los momentos estelares de la jornada. Los suizos nunca dan opción a especulaciones ni a pérdidas de tiempo. Por eso, cada vez que se suben a un escenario lo hacen con ganas de demostrar las razones por las que se han convertido en una de las mayores y mejores bandas de Hard Rock de la historia. Siempre demuestran su profesionalidad y en Bang Your Head!!! no hicieron una excepción. En esta gira de despedida (suponiendo que se despidan, ya sabemos cómo funciona el negocio…) no han querido innovar con cosas raras. De esta forma subieron al escenario con unas cuantas nubes amenazadoras que parecía iban a poner en riesgo la última gran fiesta de los suizos en Balingen. Solo han pasado dos años desde su última visita y comenzaron el concierto de la misma forma que se fueron: interpretando la excelente Headhunter. Toda una declaración de intenciones de lo que se nos venía encima. Long Stick Goes Boom, Rock 'n' Roll Tonight, Winning Man… los clásicos iban cayendo, demostrando un gran estado de forma de la banda. La fiesta que se prometía estaba en marcha. Muy difícil se lo estaban poniendo a los cabezas de cartel de la jornada. Con Hoodoo Woman y Fire se aceraban a uno de sus momentos más destacados del set list: la versión de Rockin' in the Free World. Sí, es una versión y tienen decenas de temas excelentes con los que sustituirla, pero el público se vuelca con la banda cada vez que les he visto interpretarla. Razón de peso para seguir haciéndolo en estos meses que le queda de vida. Las nubes estaban casi encima del público que llenaba el recinto. Un público acostumbrado a conciertos al aire libre soportando inclemencias meteorológicas, pero al que, sin duda, le iba pasando factura la dura jornada que estábamos viviendo. Para combatir el cansancio nada mejor que escuchar Eat the Rich o Bedside Radio. Pero los malos presagios se hacían realidad cuando comenzó a sonar Easy Rocker, provocando una huida en masa del público. Un golpe de agua, casi tan fuerte como el vivido apenas un par horas antes, impedía a la banda despedirse por todo lo alto. Desconozco si les llegaron a cortar o, directamente, viendo la reacción del público, decidieron que lo mejor era parar antes de que fuese peligrosa la situación. En cualquier caso, y a pesar del coitus interruptus, KROKUS demostraron estar en un gran estado de forma y que mejor despedirse así que arrastrándose por los escenarios. Solo el tiempo dirá si este “Adiós Amigos” es real o la enésima jugada de promoción desde algún despacho.

El recinto del festival presentaba un gran aspecto, aunque quizás se resintió tras la lluvia durante el tramo final del concierto de KROKUS. Aun así, creo que poner a STEEL PANTHER como cabezas de cartel el viernes fue todo un acierto, al menos en el aspecto que presentaba el recinto. ¿Y qué hicieron en lo musical? Pues tras la intro con Runnin’ with the Devil, salieron a matar con Eyes of a Panther y Goin' in the Backdoor. A partir de este momento comenzó la parodia, con eternos discursos entre tema y tema. Sí, forma parte del espectáculo. No olvidemos que la banda comenzó como una parodia, y aunque se han convertido en una banda seria, la primera parte fue la que les llevó a la fama. La genial Party Like Tomorrow Is the End of the World junto a Just Like Tiger Woods daban continuidad al concierto en lo musical. All I Wanna Do Is Fuck (Myself Tonight) dio paso a una breve interpretación de Crazy Train.

Fue el momento perfecto para hacer un pequeño parón acercarme a ver a EXHORDER. Era la tercera vez que me cruzaba con los de New Orleans, y no quería perdérmelos una vez más. Al compartir parte del horario con STEEL PANTHER tuve que perderme buena parte del concierto, pero llegué justo a tiempo para ver la traca final: Exhorder, Slaughter in the Vatican y Desecrator. ¡Casi nada! La sala estaba con un gran aspecto, cosa que me sorprendió de sobremanera. Nunca han sido una banda que arrastre hordas de seguidores. A la banda le vi muy cómoda encima del escenario, muy segura de sí misma. Tan segura que interpretaron My Time, tema que pertenecerá a su nuevo disco, que verá la luz en septiembre con Nuclear Blast, y que dejó un gran sabor de boca. Un final de concierto poco habitual pero que sorprendió a propios y extraños.

De vuelta al escenario principal, lo primero que vi fue el escenario lleno de mujeres junto a la banda angelina. Quedaba claro que la fiesta continuaba de aquella manera tan peculiar. Mientras sonaban los temas ellas parecían disfrutar. Digo parecían ya que desconozco quien era una simple seguidora y quien podría formar parte del espectáculo. A tenor de los movimientos de alguna encima del escenario, fingiendo algunas prácticas sexuales, tengo mis dudas de lo que era real y lo que no. En fin, que ante aquella imagen solo quedaba que finalizaran la fiesta por todo lo alto con temas como Death to All but Metal y Gloryhole. Así lo hicieron y así se despedía la banda californiana. Sin duda cumplieron con lo esperado en lo que a su papel fiestero se refiere. Y sorprendentemente reunieron a una cantidad de público que un servidor no esperaba. Las cosas, que a veces son diferente al otro lado de los Pirineos.

Tras el fiestón montado por Steel Panther el festival cerraba sus puertas en el escenario principal, pero aún quedaba una pequeña joya en la sala. Un pequeño diamante en bruto de la intensidad, sonido crudo y enemigos de las florituras. Estoy hablando de MANTAR. La banda de Hamburgo cerraba el escenario de la sala. Tras una breve espera, Erinc y Hanno se situaron a ambos lados del escenario y comenzó la descarga. La intensidad y la crudeza eran tales que había momentos que me sentía totalmente hipnotizado por la banda, sin darme cuenta de lo que estaban interpretando. No, no había bebido ni consumido drogas. En cuanto al repertorio, repaso a toda su discografía, haciendo especial hincapié en su último disco de estudio titulado The Modern Art of Setting Ablaze. De esta forma tan brillante poníamos el cierre a una segunda jornada que nos brindó momentos de todo tipo, tanto en lo musical como en lo climatológico. Lluvia, más y menos intensa, algo de sol, y luego vuelta a la lluvia. Un ciclo que causó algunos problemas en las actuaciones pero que, finalmente, pudieron completarse con normalidad.

Dissabte 14 de juliol

La jornada del sábado era mi favorita sobre el papel, y no hubo opción a la decepción. Una jornada en la que la climatología nos respetó, por lo que pudimos disfrutar de todos los conciertos de una forma normal: sin carreras para refugiarnos. La primera banda que salió al escenario fue SCREAMER. Una de esas bandas de las últimas hornadas de Heavy Metal sueco que tienen calidad suficiente para esta posición. Y para muchas más posiciones. El problema está en la saturación del mercado de bandas que publican sus primeros discos de calidad. Hay decenas de ellas que no están teniendo la aceptación adecuada y SCREAMER, bajo mi punto de vista, son una de ellas. La banda de Ljungby tiene tres larga duración en el mercado, cada cual mejor, saliendo a defenderlos de una manera más que profesional. No estoy muy seguro que fueran muy conocidos por el público asistente, pero con canciones como Demon Rider, Monte Carlo Nights, Phoenix o Highway of Heroes muy probablemente consiguieron nuevos seguidores para el futuro.

Los siguientes en aparecer en escena serían los también suecos RAM. Por fin una banda luchadora como los de Gothenburg tiene una oportunidad de este calibre. Una oportunidad que aprovecharon enormemente, siendo una de las descargas más destacadas del día. Solo con la presencia de Oscar la banda ya tiene la mitad hecho. El resto lo pone una banda que sonó compacta, entera y que, sin duda, demostró que vive un gran momento. Arrancaron la descarga con Return of the Iron Tyrant, dejando claro que no habían venido a pasar la mañana, sino a conquistar Balingen. Siguieron con Eyes of the night y Flame of the Tyrants. Durante éstos tres primeros temas no hubo descanso. Lo dicho, estaban en Balingen para conquistar un público mucho más amplio del que les sigue habitualmente. Con Gulag nos recordaron la importancia de la libertad en nuestros días, lo más importante e nuestras vidas. También nos presentaron el adelanto de su nuevo, el cual verá la luz en septiembre. Regresaron a sus inicios con Sudden Impact, y nos deleitaron con la que, a mi juicio, es una de las diez mejores canciones de Heavy Metal de la última década: The Usurper, la cual invitó al público a levantar los puños siguiendo su ritmo machacón. De vuelta a sus inicios con Machine Invaders, la banda se aproximaba al final de su tiempo en el escenario. Para el final dejaron Infuriator, que sirvió para reiterar su postura encima del esceanrio. Hacen Heavy Metal, sin aditivos ni florituras, de una forma tan intensa que, subidos a un escenario, se convierten en una máquina perfecta de ejecutar Heavy Metal. Por cierto, de cara a otros festivales, que sepan que les queda muy bien el escenario grande.

Tras el poderío sónico de los suecos llegaba otra banda que suele de sinónimo de lo mismo: intensidad sonora sobre las tablas. Los norteamericanos FLOTSAM AND JETSAM regresaban a Balingen para hacer arder el escenario principal, tras arrasar la sala hace cuatro años. Y vaya si lo hicieron. Viven un momento de gloria en directo, y encima lo pueden aderezar con un excelente disco que venían presentando, titulado The End of Chaos. Comenzaron con Prisoner of Time, como no podía ser de otra forma. Rápidamente gastaron las balas del disco debut, Doomsday for the Deceiver, con Desecrator y Hammerhead, intercalando Iron Maiden. De vuelta a The End of Chaos, llegó el momento de Demolition Man. A estas alturas del concierto la banda ya se había llevado todo. No necesitaban nada más: sonaban a la perfección y el público respondía. Como decía, la banda se encuentra en un excelente estado de forma. Eric A.K. canta mejor que nunca, cosa que es de agradecer. Además, la presencia de Ken Mary ha servido como revulsivo a la banda, que ya tenía buenos directos antes, pero que ahora ha llevado a la perfección.
Llegaba el final del concierto, y para ello, la banda se había reservado lo mejor de lo mejor: lo perteneciente al excelente No Place for Disgrace. De dicho disco salieron los tres temas con los que finiquitaron la actuación, siendo Dreams of Death, I Live You Die y la homónima las elegidas para este cometido. De esta forma tan violenta, la banda de Arizona demostró ser, una vez más, una de las mejores bandas de Thrash Metal de la historia, a pesar de que su popularidad nunca estuvo a la altura de su calidad.

Otros que nunca han disfrutado de una popularidad acorde a su calidad son los californianos ARMORED SAINT. Creo que, a pesar de su grandeza, siempre seguirán varios pasos por detrás de los más grandes, a pesar de ser mejores que casi todos ellos. Si las bandas que precedieron a ARMORED SAINT hicieron excelentes conciertos, como acostumbran, la banda de Los Angeles continuó con la tónica del día, y, como acostumbran, también hicieron un excelente concierto. Está claro que sus clásicos son los que siempre forman parte de su repertorio. Raising Fear, Can U Deliver o Last Train Home, formaron parte del comienzo. Pero como bien dijo John Bush, el cual está en un estado de forma genial, hay seguidores que se quejan de la falta de innovación en sus set list. Como remedio a esta afirmación, interpretaron Undergods y For the Sake of Heaviness, ambas con más de treinta años sin sonar en directo. Por detalles como éste siempre merece la pena un festival como Bang Your Head!!! La descarga continuó con Reign of fire, Nervous Man y la genial Win Hands Down, que nos recuerda que llevamos cuatro años sin material nuevo por su parte. Una lástima porque ese último disco era muy bueno. Llegaba el final, para desgracia de la banda de los hermanos Sandoval como del público asistente. El concierto era perfecto y nadie quería que acabase, pero todo principio tiene su final. March of the Saint hizo que lo lleváramos un poco mejor. Había llegado a su fin el mejor concierto del día, y probablemente, el del festival. Esperemos verles pronto por Balingen, y a poder ser, con más tiempo para su actuación. Llegado este momento, tocaba cambiar el chip para recibir a una banda diametralmente opuesta a lo que habíamos visto hasta ahora. Durante la mañana tuvimos oportunidad de disfrutar de bandas con gran dinamismo en el escenario, con música acorde a dicha actividad, casi siempre acompañada de grandes estribillos y canciones fácilmente cantables. Ahora llegaban unos suecos que nos darían justo lo contrario: canciones lentas, densas y épicas, excelentes canciones, sí, pero muy diferentes a lo vivido hasta ahora.

CANDLEMASS era uno de grandes nombres del festival. Siempre es un gran atractivo, pero este año presentan un gran disco como To Door To Doom. Para dicho disco ha vuelto a la banda Johan Längquist, el principal atractivo de toda esta situación. No quiero comparar con la última época de la banda, la cual no vivió su mejor momento con Mats Levén como vocalista. Creo, sinceramente, que ahí tocaron fondo. Con la vuelta de Johan han resurgido como el Ave Fénix. El concierto se basó, principalmente, en canciones de Nightfall y Epicus Doomicus Metallicus, aunque se hizo un pequeño inciso con Astorolus, perteneciente a su último disco. La banda sonó de lujo, incluso se les veía mucho más animados que anteriormente. Quizás sean conscientes de que ahora sí están ofreciendo el producto que su público quiere. Digo su público, porque el resto… algún bostezo se vio durante la actuación. El escenario grande le queda bien pero la hora de la siesta no es lo más adecuado. Posiblemente por la noche en la sala hubieran creado una atmósfera más atractiva. Más allá de estos estúpidos detalles, se nota que esta gira se la están tomando muy en serio, tocando de una forma muy profesional. Y sí, The Well of Souls, Mirror Mirror, Bewitched, A Sorcerer's Pledge o Solitude volvieron a sonar como deben.

La última vez que me crucé con METAL CHURCH fue en este mismo recinto. En aquella ocasión el concierto fue sobresaliente. En esta ocasión la historia fue un tanto diferente. El primer problema fue Mike Howe, el cual no tuvo su mejor tarde. Cumplió en gran parte de los temas, pero en otras bastante señaladas no llegó como acostumbra. Espero que fuese simplemente una mala tarde. La segunda razón fue el repertorio. Comprendo que se quieran centrar en la época de Mike Howe como vocalista de la banda, pero dejan muchos temas en el tintero, tanto de esta época como del resto. Si a eso le añades la falta de velocidad, como que sientes la falta de algo. No todos los conciertos de METAL CHURCH van a tener la intensidad que yo quiero, seguro, pero la densidad puede llegar a aburrir. Tras el comienzo con Damned If You Do y Needle and Suture, el primer clásico que sonó fue Badlands. No sé si la banda no lo ve desde el escenario, o simplemente no quiere verlo, pero la reacción del público es más que evidente en estas situaciones. Con Start the fire, Beyond the Black o Fake Healer la reacción fue similar. Pese a ello, el error lo seguían cometiendo al no intercalar algunos temas más activos. En fin, buen concierto, pero sin duda, nos quedamos con ganas de mucho más.

Los que no nos dejaron con ganas de más fueron sus compatriotas SKID ROW. No, no porque fueran un desastre, sino todo lo contrario: lo dieron todo. Era la primera vez que les veía con ZP Theart como cantante y me llevé una gran sorpresa, muy positiva. Vale, siempre habrá alguien que recuerde que no suenan los temas de la misma forma que con Sebastian Bach, pero tiendo en cuenta el lamentable estado vocal en el que se encuentra, es bastante más apetecible escuchar los temas bien cantados. Al menos para un servidor. Tal y como decía, su concierto fue grandioso. Sí, sonaron todos los clásicos de forma seguida y eso siempre ayuda. Si a eso le añades una banda que interaccionó continuamente con el público, buscando crear esa atmósfera de fiesta macarra, el resultado es perfecto. Solo con Slave to the Grind y Sweet Little Sister ya tuvieron al respetable en el bolsillo. Para colmo, siguieron con Big Guns, 18 and life y Piece of Me. Creo que no queda ninguna duda de su éxito. Habían conquistado Balingen. También hubo momento para recordar a los RAMONES, con Psycho Therapy cantada por Rachel Bolan. No desencajó, sinceramente. I Remember You consiguió soltar alguna lagrimilla en alguno de los asistentes. Lágrimas que rápidamente se secaron con Monkey Business. Como podéis ver, clásico tras clásico, éxito asegurado. Makin' a Mess e In a Darkened Room sirvieron para encarrilar la recta final del concierto que, como no podía ser de otra forma, concluyeron con ese himno titulado Youth Gone Wild. Siempre tuve muchísimas dudas acerca de la viabilidad de la banda sin Sebastian Bach. Incluso me he negado a verles durante años, pero mi primer contacto con esta potente formación de la banda fue inmejorable. Espero volver a verles pronto y recuperar todo el tiempo perdido con ellos a lo largo de estos años.

Siguiendo la tónica de los días anteriores, con AVANTASIA el recinto presentaba un aspecto peor que con SKID ROW. Supongo que la banda de Tobbias Sammet ya está lo suficientemente vista como para ser un gran atractivo, aunque, por otro lado, su presencia hizo que el recinto del festival estuviera más repleto que con otros cabezas de cartel en ediciones pasadas. El concierto de AVANTASIA fue sobresaliente. Sí, se me hizo un poco lineal. Quizás el cansancio acumulado, junto a la preocupación por el estado de salud de mi compañera de viaje, afectaron a mi impresión del concierto. Un concierto que tuvo de fondo de escenario una especie de bosque azulado con sombras de árboles dignas de escenarios de Tim Burton. Desconozco si es la apariencia habitual de la banda en esta última gira o solo fue un experimento para algunas fechas de este verano. No voy a decir que parecía cutre, porque ni mucho menos lo era, pero yo espero más de una banda que cuida tanto los detalles. En la formación de esta gira destacaba como invitado Geoff Tate. No, el resto de invitados no eran menores, solo que nos hemos malacostumbrado a ver a gente como Jorn Lande, Eric Martin o Bob Catley. En la parte de los coros se echó muchísimo de menos a Amanda Somerville, aunque Ina Morgan y Adrienne Cowan cumplieron de forma profesional. Como decía, el concierto se me hizo muy lineal, todo perfectamente estudiado sin muchas opciones para la improvisación. Y como decía, quizás por la situación personal se me hizo todo demasiado soso para todo lo que adoro a la banda. También puede influir que Moonglow me gusta pero no termina de encajarme o que no tenía cuerpo para las dos horas y media de descarga. Sea como sea, la banda sonó perfecta, incluso con momentos demasiado perfectos. Destacaría a Jorn Lande, que hizo un concierto soberbio. Y la recuperación de Geoff Tate, tras años en los que da la sensación de vivir en otro planeta. En cuanto al repertorio, un buen puñado de temas de Moonglow unidos a apuestas seguras como Dying for an Angel, la homónia, Reach out for the Light, Lost in Space, Shelter from the Rain, The Scarecrow y Twisted Mind. Me sorprendió enormemente lo bien que van envejeciendo temas más recientes como Let the Storm Descend Upon You o Mystery of a Blood Red Rose. El final ya clásico de la banda, con Farewell y el medley Sign of the Cross / The Seven Angels, con las correspondientes presentaciones de los miembros de la banda y la salida de todos esos ángeles a primera fila para decir adiós a los asistentes. Los fuegos artificiales nos anunciaban la mala noticia: todo había terminado.

Y tras el gran concierto de AVANTASIA tocaba plegar velas y regresar a casa. Me hubiera encantando quedarme a cantar los himnos de Manowar con ROSS THE BOSS, pero me quedaban muchos kilómetros por delante hasta el aeropuerto de regreso, además de un vuelo a primera hora. Sin duda, la principal conclusión es que el festival tuvo el color habitual, y los experimentos funcionaron bastante bien. Veremos qué sorpresas nos guardan en la próxima edición de 2020. Estoy seguro que será un aniversario para el recuerdo, y si todo va bien, allí estaremos para celebrarlo. Larga vida a Bang Your Head!!!

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