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Se forja un metal preindoeuropeo

TetraskelMetal preindoeuropeo es una etiqueta singular que se circunscribe en la temática sugerida por un artefacto sonoro que cabalga entre el Black Metal atmosférico, el Doom instrumental y los sonidos ambient de un proyecto musical vasco llamado Tetraskel.

Hace algún tiempo que topé por casualidad con la música – y el concepto visual sugerido en torno a ésta – de lo que parecía un grupo underground y desconocido de la escena metal vasca. Su nombre, TETRASKEL, tenía para mi una suerte de connotación lejana, un no se qué familiar e impreciso. Resultó ser el proyecto compositivo de un solo hombre donde la única aportación subsidiaria era la del diseñador gráfico, autor de la portada. En cuanto a los temas, englobados bajo el enigmático epígrafe Preindoeuropean Metal, basados en un registro doom monotonal puramente instrumental, despertaron mi atención. Nada más escuchar el que abre el trabajo (Petroglifo Cruciforme Bajo el Musgo) me situé en un punto ignoto de la tundra prehistórica vasca diluida por el transcurso del tiempo y por la erosión milenaria del mundo. Siguiendo el hilo vagamente argumental de los siguientes  cortes, recreé un escenario plausible cuyo epicentro, oculto bajo una capa verdusca, lo marcaba una inscripción tallada en la roca, símbolo mágico de la vida y la muerte. Es el lugar donde se dirige un robusto hombre del neolítico cargando sobre sus espaldas un alargado pedrusco (El Gigante Portador del Ortostato Vertical). El menhir debe servir para señalizar un lugar de celebración en el que algún otro, envestido de poder y encargado de la rudimentaria liturgia pagana, está a punto de usar su herramienta forjada con metal sideral, para llevar a cabo el sacrificio y desmembración de una bestia (Hacha Sacrificial de Hierro Meteórico). Mientras tanto, un ritmo tribal a base de golpes con palos de caza y pedernales va marcando la danza del grupo humano que, en torno a una fogata,  calientan sus cuerpos embadurnados con la sangre del animal agonizante. La ofrenda a sus dioses, probablemente, les sirve además de alimento y abrigo (Siluetas de Ocre Rojo Danzan al Pulso del Báculo).

Con MEGACEROS, así en mayúsculas, culmina el álbum. Un tema cuyo significado queda marcado por el balido lejano de una bestia pretérita, que es la conclusión a la que llegué tras buscar el significado. Porque, si bien es verdad que la apariencia "matemática" del término me despistó inicialmente, aventurando una suerte de cifra imposible que datara la fecha del escenario imaginado, luego acerté a descubrir que un megacero es el nombre que se ha dado al cérvido extinto más grande que haya poblado las estepas y tundras europeas y que, probablemente, sobrevivió al periodo neolítico. El epígrafe, por tanto, sugiere una manada de estos hermosos animales presentes en el paisaje o bien nos habla de un elemento totémico vinculado al rito sangriento, encarnado en la figura del ciervo gigante de descomunales astas.
Los varios elementos que se van citando en los títulos (petroglifo, ortostato, hacha de hierro, megacero) integrados en los hechos que me he aventurado a describir sobre una época remotamente prerromana de la región vasca, más la alusión a un sacrificio animal bajo el extraño influjo del signo cruciforme, nos llevan de la mano del lenguaje sonoro de TETRASKEL, a un bien documentado imaginario cultural con la presencia inferida de la única entidad preindoeuropea como trasfondo: el protoeuskera.

Lauburu (símbolo solar de la mitología vasca)El material contenido en este sugerente título, PREINDOEROPEAN METAL, al que como podéis entender dediqué varias escuchas mientras me adentraba en el terreno del primitivismo vasco y del atavismo de unas épocas “visitadas” más bien por paleontólogos e historiadores, suscitó una curiosa indagación sobre el origen de este particular símbolo esvástico de cuatro puntas de la mitología del Euskadi ancestral y su vinculación con los asentamientos humanos remotos (fue entonces, leyendo sobre el lauburu, triskeles y demás signos protoceltas o celtas que recordé un colgante adquirido en una tiendecita de Bilbao al que el dependiente llamó tetraskel).
He quedado sorprendida por lo artesanal y elemental del proyecto TETRASKEL, en el que un solo hombre se basta a sí mismo empleando únicamente medios digitales de composición y una guitarra para generar sonidos múltiples y paisajes de una delicada y desafiante negrura. (Ibai Mugerza, un joven músico de Ermua vinculado a bandas locales, que me había sido presentado por amigos comunes durante el pasado Azkena Rock de Vitoria). Adornando todo el concepto encontramos la atractiva portada del encabezado, tan atávica como los enigmáticos títulos del álbum, y que representa a una mujer con el cuerpo pintado (como la Ika erectus de "En busca del Fuego") a lomos de un rinoceronte lanudo coelodonta antiquitatis de largos cuernos, propio del Pleistoceno europeo y posterior. La autoría ha corrido a cargo del artista gráfico, hermano de Ibai, Igor Mugerza (Abigor Artaburu, en los créditos).
Ese regusto "mineral" de la obra, bajo un fondo de Edad de Bronce, de fuego de pedernal y de frío estepario, está emparentado musicalmente con el sustrato atmosférico del Black Metal al estilo de las obras de Burzum pero sin su epopeya nórdica ni su cruda distorsión (por otra aparte, el paralelismo Vikernes – Mugerza no va más allá del mero hombre solo frente a la pantalla de un editor Cubase o similar). También lo está con la estructura instrumental desnuda del Doom Metal, al que tenemos que añadir el adjetivo “épico preindoeuropeo” con el que TETRASKEL pretende definir su artefacto sonoro, resultando esto último el aspecto más original del trabajo. Y es que nunca antes me había encontrado con alusiones directas a lo prehistórico en las músicas extremas de nuestro país. Y a decir verdad, tampoco en la de otros países con mayor tradición vinculante al ramaje oscuro del Metal (Death/Black/Doom) que, aún siguiendo las líneas impuestas por los ambientes mitológicos y trabajando líricas que ensalzan el paganismo fundamentalmente escandinavo, el ocultismo o el anticristianismo, basan su ideario en escenarios muchos más cercanos en el tiempo, inspirados en su mayoría en la tradición o textos medievales, o a lo sumo, cercanos a los períodos previos o posteriores a la cristianización europea (la épica vikinga o la épica celta, por ejemplo). Sin embargo, lo que abiertamente nos viene a decir TETRASKEL con su obra de cinco cortes es que hay un inmenso espacio temático aún por explorar. Al menos, no tengo constancia de ninguna banda que haya escogido la Prehistoria como tema de inspiración habitual. Por todo ello, considero que estamos ante una obra que, aunque modesta a decir por su esquemática articulación instrumental, es absolutamente innovadora pudiendo alcanzar cotas de mayor proyección y envergadura si, en loor de su continuidad y profundización, contribuyera a generar un novedoso subestilo sin el sesgo “nacionalista” pero donde se conjugasen la música Metal - extrema, obviamente - con los arcanos de la protohistoria (vasca, o de otra región europea con identidad lingüística preindoeuropea).

TetraskelLa ausencia de letras en los temas, lejos de mermar significado y contenido al concepto, potencian su cualidad evocadora exponiendo al oyente, que debe releer los títulos, una vez aclarados para los profanos, a un viaje por el pasado del hombre antiguo y su Naturaleza, en los albores de su condición neolítica. De ahí, el acierto de esos epígrafes tan sonoros y fundamentales para la recreación del imaginario arcaico de TETRASKEL, pues sin ellos la  música quedaría huérfana de significado, columpiada en un mero cliché “ambient”. Es por ello que el elemento descriptivo, y su lirismo visual implícito, debería mantenerse, e idealmente ampliarse en futuras creaciones,  no quedándose solo en un aspecto secundario y marginal al trabajo compositivo.
No obstante, me permito aventurar: qué gran acierto sería si composiciones como las de TETRASKEL fueran acompañadas de rudimentos lingüísticos y voces primitivas del protoeuskera (o de cualquier vestigio de otra lengua perdida del mundo preindoeuropeo, dado el caso) que, aunque no llegasen a ser contenidos líricos propiamente dichos, pudieran adornar de voces guturales humanas los pasajes instrumentales. Claro que lo difícil puede ser dar con los restos orales necesarios pero ¿y si se inventaran?. Esta idea, en apariencia descabellada, me surgió cuando deliberadamente revisé la estupenda película dirigida en 1981 por Jean- Jacques Annaud, “En busca del Fuego”, que trata sobre la coexistencia demostrada científicamente de Neandertales  y Homo Sapiens (como la Ika más evolucionada que mencioné más arriba) en las planicies europeas y para la cual el escritor y compositor, Anthony Burgess, inventó los sonidos guturales y el lenguaje ullam de sus protagonistas. Y ya que hablamos de lenguas perdidas, del guanche (no siendo preindoeuropeo sino amazhig o beréber  y que ha sido comparado con el euskera en una arriesgada postura mantenida por algunos estudiosos),  podrían tomarse prestados algunos de sus vocablos conservados para adornar composiciones similares a las que nos invita este "Preindoeuropean Metal".

Quest for FireAunque en una esfera musical absolutamente distinta a la que tratamos aquí, valga el dato de que el grupo folklórico canario Los Sabandeños, incorporaron algunas palabras del idioma ancestral tinerfeño para el tema final del poema historiado “Cantanta del Mencey Loco" que relata la epopeya de los aborígenes isleños y su conquista fatal por parte de los castellanos. Me pregunto si alguna banda de metal canario ha barajado la posibilidad de recrear el asunto guanche, con sus extraños petroglifos, sus momias, sus reyes guerreros, su gran dios Achamán, su demonio Guayota y el imponente infierno Echeide (el Teide) presidiéndolo todo con su boca de fuego.
Pocos, por no decir escasísimos, son los aportes musicales que tratan algún asunto prehistórico en el panorama metalero internacional y en su mayoría son bandas de poco calado que permanecen en el underground o que han desaparecido dejando constancia de su existencia únicamente con demos o escasos trabajos discográficos. La mayoría haciendo más referencia a los orígenes de la humanidad en el que el hombre era aún simio, al bestialismo, a la evolución y a los trogloditas aunque alguna que otra se aventura en teorías cosmogónicas sobre la presencia de vida en el planeta valiéndose de portadas de una cuestionable calidad y bajo la premisa de sonidos Death, Black y Doom.  Os dejo un resumen de su paso por el mundo, en algo llamado Caveman Metal (Metal de las Cavernas), por si acaso algún lector tuviera interés en ello:

  • QUORTHON Bestial Caveman (demo 1992) Nueva Zelanda
  • GOAT THE HEAD Simian Supremacy (2007) Noruega
  • WAR ELEPHANT The Brontosaur (2008) Canadá
  • NEANTHERTALE I Trozzi (2011) Holanda
  • MONTEZUMA The Creation (2012) USA
  • NEOANDERTALS Australopithecus (2012) Estonia
  • SAHELATHROPUS The Hominid (2013) Perú
  • CAVEMAN Hämbyrgür (2016) USA
  • GENETIC DEVASTATION Primordius (2017) USA

"Metal preindoeuropeo" es pues una etiqueta singular que hace referencia a la música metal que busca conectar con un pasado remoto situado en la Prehistoria y con la pervivencia de algunas lenguas ancestrales (como el protoeuskera), de ahí que hayamos querido vincularlo con un posible panorama musical novedoso, buscando pistas de una escena naciente que pudiera desencadenarse desde la premisa del hombre antiguo y sus vicisitudes. Un tema, por lo que hemos visto,  muy poco tratado por las bandas. Para concluir, sirva este texto para añadir valor e interés al atisbo de inspiración genuina de este músico vasco con su proyecto TETRASKEL al que, por lo que respecta a mi opinión, debería dar continuidad y seguir creando un firmamento temático de lo más singular y exclusivo en el terreno del Metal Extremo de nuestro país.

Podéis escuchar a Tetraskel en  https://tetraskel.bandcamp.com

1. Petroglifo Cruciforme Bajo el Musgo
2. El Gigante Portador del Ortostato Vertical
3. Hacha Sacrificial de Hierro Meteórico
4. Siluetas de Ocre Rojo Danzan al Pulso del Báculo
5. MEGACEROS

COMPONENTES: Ibai Mugerza
ARTWORK: Abigor Artaburu©
ORIGEN: País Vasco (España)
Editado: 26 de Junio de 2016

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